La Confederación Africana de Fútbol (CAF) tomó una insólita decisión que revolucionó el mundo del fútbol. El organismo africano anuló la final de la Copa de África, le quitó el título a Senegal por incomparecencia y proclamó campeón a Marruecos dos meses después de finalizado el partido.
Todo se remonta al 18 de enero en Rabat, cuando el equipo dirigido por Pape Thiaw abandonó el partido en señal de protesta por un polémico penal sancionado en su contra. Luego de 10 minutos fuera, el equipo senegalés volvió a la cancha y se reanudó el encuentro.
Entonces, Brahim Díaz tomó la pelota y se dispuso a ejecutar el tiro desde los doce pasos. No obstante, todo terminó en las manos del arquero Édouard Mendy, luego de que el número "10" marroquí intentara picar la pelota. El partido siguió y llegó hasta el tiempo extra, donde el gol de Pape Gueye le dio el título a Senegal.
Sin embargo, ahora la CAF consideró que la retirada del equipo senegalés del campo de juego durante la final constituye una infracción contemplada en el artículo 84 del reglamento. De esta manera, se dio el encuentro por perdido a Senegal por “incomparecencia”, estableciendo un resultado oficial de 3-0 a favor de Marruecos y la quita del título conseguido en el campo de juego.


