El despido más caro de la Fórmula 1

El despido más caro de la Fórmula 1

Durante 20 años, Christian Horner fue una de las figuras más reconocidas de la Fórmula 1 al frente de Red Bull. Con un carácter fuerte y una presencia constante en las grandes polémicas del paddock, el británico se acostumbró a ganar tanto protagonismo como carreras.
Sin embargo, el final de su etapa estuvo lejos de ser tranquilo. Su salida generó un enorme revuelo y dejó una incógnita que recién empezó a despejarse con la publicación de los últimos balances de la compañía.
Christian Horner llegó a Red Bull en 2005, cuando tenía apenas 31 años. La marca austríaca acababa de ingresar a la Fórmula 1 y decidió confiarle la dirección de su nuevo equipo. Tenía experiencia en categorías menores, pero nunca había estado al frente de una escudería en la máxima competencia del automovilismo.
La apuesta terminó dando sus frutos. En 2010, Sebastian Vettel consiguió su primer campeonato mundial y comenzó una racha de cuatro títulos consecutivos que convirtió a Red Bull en el rival a vencer. Aquella época también dejó cuatro campeonatos de constructores entre 2010 y 2013.
Después llegaron algunos años complicados, hasta que Max Verstappen devolvió a la escudería a lo más alto. El neerlandés ganó cuatro mundiales consecutivos entre 2021 y 2024, mientras Red Bull volvió a quedarse con los campeonatos de constructores en 2022 y 2023.
Durante su gestión, el equipo acumuló 124 victorias, ocho títulos de pilotos y seis de constructores. Los números hablan por sí solos, aunque Horner también se hizo conocido por su personalidad. Sus cruces con Toto Wolff, jefe de Mercedes, fueron habituales, especialmente durante la polémica definición del campeonato de 2021.
Con los años, su influencia dentro de Red Bull creció considerablemente. Ya no era simplemente el director del equipo: también ocupaba el cargo de CEO y tenía un peso enorme en las decisiones. Esa concentración de poder terminaría convirtiéndose en uno de los focos de tensión durante sus últimos meses.