Por factores estacionales, se espera que los precios de la carne se moderen durante el verano después de sufrir fuertes aumentos durante el último tramo de 2025. A lo largo del año, el asado subió aproximadamente un 43%, casi 12 puntos por encima de la inflación minorista, que cerraría en una acumulada cercana al 31%. El incremento se explica en gran medida por el traslado a costos fijos.
Se espera que, al menor por la temporada de verano 2026, los precios se estanquen. Sin embargo, anticipan que después vuelvan a tomar el sendero alcista, tanto por mayor consumo como por una reducción de la oferta.
El coordinador federal de la Cámara Argentina de Matarifes y Abastecedores (CAMYA), Ariel Morales, explicó que durante los primeros meses del año hay menor nivel de demanda porque hay mucha gente de vacaciones y porque el consumo de carne se retrae en esta época del año.


