Tras un par de días de silencio, luego de que el presidente Javier Milei tratara a los empresarios argentinos de "ladrones", la Unión Industrial Argentina (UIA) salió a responderle: la entidad que representa al sector manufacturero local reclamó "respeto" para los que producen e invierten en el país, al tiempo que indicó que las pymes y firmas del sector "no son responsables" de la estructura económica del país previa a la llegada al poder del gobierno libertario.
Milei ha venido descargando su furia contra los industriales argentinos luego de que el titular de FATE, Javier Madanes Quintanilla, decidiera el cierre de la planta, horas antes de que el Congreso aprobara la reforma laboral. A Madanes Quintanilla lo apodó "Gomita", mientras que al titular de Techint, Paolo Rocca, lo bautizó "Chatarrín".
Pero la realidad es que las industrias están soportando una carga inviable para competir contra productos importados, lo que está llevando al cierre de pymes y firmas.
Esta vez, las uniones industriales del norte del país se reunieron con el Comité Ejecutivo de la UIA, la mesa chica que preside Martín Rappallini, para expresar su preocupación ante el contexto altamente desfavorable. Luego de ello, la entidad respondió al primer mandatario con un duro documento titulado con un eslogan tradicional del sector fabril: "Sin industria no hay Nación".


