El ministro de Desregulación y Transformación del Estado, Federico Sturzenegger, llamó durante la última semana a un importante empresario y reconoció que la inflación permanecerá alta en los próximos meses, mientras que el tipo de cambio se mantendrá estable. El presidente Javier Milei cae en las encuestas, y la suba del desempleo, junto con la caída de la industria, se transformaron en un problema político para el Gobierno. En el equipo económico saben que la reconfiguración económica que trajo la guerra afectará aún más al sector. Piden elaborar propuestas para avanzar con más desregulaciones.
La falta de empleo y la caída de la actividad crecen como las principales preocupaciones de la sociedad. Según un informe de QMonitor, un 74% de los argentinos tuvo que recortar gastos para llegar a fin de mes. Una encuesta confidencial que circula en el peronismo muestra a la imagen de Milei en su peor momento desde 2021. El trabajo tiene un alto nivel de rigurosidad técnica y monitorea 12.000 casos semanales.
Aunque no se lo reconozca públicamente, el cierre de empresas y la persistente caída de la industria se transformaron en un problema político para La Libertad Avanza. La guerra en Medio Oriente mejora los términos de intercambio para Argentina: suben los precios de los productos que exportamos y caen los de los que importamos, pero agrava las condiciones para los sectores sensibles: más inflación, pérdida del poder adquisitivo y un posible deterioro de las condiciones financieras para los países emergentes.
Acaso por eso, en medio del enfrentamiento público con empresarios, Sturzenegger levantó el teléfono y se comunicó con un importante referente de la industria. El pronóstico que transmitió fue claro: la inflación permanecerá alta en los próximos meses, mientras que el tipo de cambio se mantendrá estable. El resultado será una aceleración de la apreciación cambiaria, que ya supera los niveles de 2017.
Al margen del diagnóstico, el llamado fue para pedirle a los representantes de las distintas ramas del sector que acerquen propuestas de desregulación para amortiguar la pérdida de competitividad.


