El mercado laboral argentino comienza a reflejar un cambio en la estructura productiva, con crecimiento en provincias vinculadas a energía y minería y retroceso en sectores industriales tradicionales.
Según datos de la Secretaría de Trabajo de la Nación correspondientes a enero, en la comparación interanual el empleo asalariado registrado mostró su mayor caída en la industria manufacturera, que perdió 39.808 puestos, equivalente a una baja del 3,4%.
Dentro del sector industrial, los rubros más afectados fueron:
Textiles: -13.000 puestos
Metalmecánica: -9.900 puestos
El comercio, principal empleador formal del sector privado, también registró una baja de 13.143 puestos (-1%).
Actualmente, la composición del empleo registrado privado muestra el siguiente peso por actividad:
Comercio: cerca del 20%
Industria manufacturera: cerca del 19%
Agro: 5,1%
Minería, siderurgia e hidrocarburos: menos del 7% en conjunto

