Los cambios recientes en las tasas de interés volvieron a poner al plazo fijo entre las principales opciones de ahorro en pesos. El Banco Nación fijó una Tasa Nominal Anual (TNA) de 17% para operaciones en sucursal y una TNA de 17,5% para constituciones electrónicas. Esa variación modifica los intereses generados por el depósito y provoca una brecha entre ambas modalidades. El plazo fijo tradicional mantiene el período mínimo de 30 días, una condición elegida por quienes buscan recuperar liquidez en poco tiempo.
Los ahorristas analizan cada vez más el rendimiento que ofrecen los bancos antes de decidir dónde colocar el dinero. Las diferencias entre entidades financieras se ampliaron durante mayo y dejaron tasas que van desde el 15% hasta el 19,5% anual. Esa dispersión obliga a comparar condiciones, costos y requisitos antes de concretar una inversión.
El rendimiento del plazo fijo también depende del canal elegido para realizar la operación. Los bancos ofrecen mejores tasas a quienes constituyen depósitos por medios digitales. Las entidades apuntan a reducir costos operativos y fomentar el uso de aplicaciones y plataformas online. Esa política genera pequeñas diferencias que, en montos altos, producen cambios visibles en las ganancias obtenidas.

