A la par de que los servicios públicos aumentan y los salarios suben por debajo de la inflación, el ingreso disponible -es decir, el dinero que queda una vez descontados gastos como alquiler, tarifas, transporte, educación, internet y medicina prepaga- se contrajo en marzo y se ubicó en su nivel más bajo desde el cambio de gobierno.
Durante marzo, los haberes públicos le ganaron a la inflación, aunque los privados y las jubilaciones -tanto mínimas con bono como las no mínimas- volvieron a caer. En ese marco, el ingreso disponible registrado cayó 0,4% mensual y 1,9% interanual (i.a.), quedando 12% abajo del nivel promedio previo a la transición de gobierno (enero-septiembre 2023), según un informe de Equilibra.
En el último año, todos los grupos mostraron mermas en su ingreso disponible debido a que los gastos fijos aumentaron fuerte durante el tercer mes del año (+5,1%). De esta manera, los ingresos que menos perdieron fueron los de asalariados privados formales (-0,6% mensual y -0,8% i.a.) y los jubilados que no cobran la mínima (-0,9% mensual y -1,9% i.a.), mientras que las jubilaciones mínimas (que incluye bono) disminuyeron 1,3% mensual y 6,7% i.a.
Pese a que los salarios públicos nacionales se recuperaron en marzo 1,1% -mes estacionalmente alto por suba del salario docente-, cayeron 4% i.a y aún se mantiene 25,9% por debajo del promedio previo al cambio de gestión. Es, por amplio margen, el grupo con mayor deterioro acumulado.

