Sube la demanda de autos eléctricos

Sube la demanda de autos eléctricos

Durante años, la transición hacia los autos eléctricos se justificó en base a argumentos climáticos y regulatorios. En 2026, en cambio, la conversación dio un giro drástico, donde el bolsillo volvió a ocupar el centro de la escena.
Solo durante el mes de abril, el precio internacional de la energía subió 12,1%, según el Banco Mundial, impulsado en buena medida por un avance de 8,7% del petróleo, y esa presión se trasladó con rapidez a los surtidores, con matices en diferentes países.
En Estados Unidos, el salto del crudo a causa del cierre del estrecho de Ormuz llevó el precio de la nafta regular en mayo a u$s4,50 por galón, niveles que no se veían desde el shock de 2022. En Europa, donde vienen arrastrando los efectos del shock de oferta a causa del conflicto entre Rusia y Ucrania, llenar el tanque sigue siendo uno de los gastos más sensibles para los consumidores de mercados como Países Bajos, Dinamarca, Alemania, Francia y Finlandia.
En ese contexto, la ecuación financiera empieza a favorecer a los autos eléctricos de manera cada vez más evidente. Cuanto más volátil se vuelve el precio de la nafta, más sentido cobra comparar no sólo el valor inicial de un vehículo, sino su costo total de propiedad. En este sentido, menos gasto energético, menor mantenimiento y, en muchos mercados, incentivos fiscales que reducen el costo anual de uso.