El consumo continúa sin mostrar señales claras de recuperación y el crédito, uno de los motores que había sostenido el rebote de la actividad durante buena parte de 2025, perdió fuerza este año. La combinación empieza a encender alertas sobre la capacidad de la economía para sostener el nivel de demanda en el segundo semestre, en un contexto donde el ingreso disponible de los hogares continúa deteriorado.
El Indicador de Consumo (IC) de la Cámara Argentina de Comercio (CAC) reflejó un crecimiento de apenas 0,1% interanual en abril, mientras que el avance mensual desestacionalizado fue del 1,6% frente a marzo, mientras que en el primer cuatrimestre del año acumula una baja de 0,8%. El ojo continúa puesto en el consumo masivo, que registra una caída de 3,8% frente al mismo mes del año pasado, mientras que la baja fue todavía más marcada en términos desestacionalizados al alcanzar el 4,7% respecto de marzo. El interrogante hacia adelante es si el consumo logra rebotar o se ameseta.

