El comercio exterior continúa paralizado

El comercio exterior continúa paralizado

El comercio exterior experimenta su segundo día de parálisis luego de que el presidente Javier Milei desregulara, vía decreto, el servicio de practicaje y pilotaje portuario, lo que derivó en un conflicto con los trabajadores del sector que amenaza con escalar. Entre el empresariado predomina la incertidumbre y la preocupación por la medida de fuerza —que trae aparejadas pérdidas millonarias— y deslizan cuestionamientos al Gobierno por el poco tacto a la hora de gestionar la reforma.
Según el Centro de Navegación (CNAV), cámara que agrupa a las agencias marítimas responsables de más del 80% de las cargas del comercio exterior, había al menos 140 buques pendientes de confirmación del servicio. La medida afectó los puertos de La Plata, Dock Sud, Buenos Aires, Zárate-Campana, Quequén, Bahía Blanca, Rosario y otros del Paraná, con operaciones que tuvieron que ser redireccionadas a Montevideo y al sur de Brasil.
"Es terrible que pase esto", reconoció el empresario e importador Martín Zocchio ante la consulta de la prensa. "Eso trae muchas complicaciones, porque el buque que tiene inconveniente para entrar a puerto y después de una espera prudencial no puede entrar, descarga en un puerto alternativo".
Por ejemplo, explicó que traer un contenedor desde la capital uruguaya implica "entre u$s700 y u$s1.000 adicionales en los gastos en destino".
La medida también impactó en la distribución de combustible. La Cámara Argentina de Energía (CADE) reportó 12 buques tanque frenados, lo que genera riesgo de desabastecimiento de nafta, gasoil y fuel oil, con muelles afectados en Campana, Dock Sud, Arroyo Seco, Bahía Blanca, San Lorenzo, Santa Cruz y Caleta Córdova (Chubut).