Desde su asunción a fines de 2023, la gestión del presidente Javier Milei ha impulsado una reestructuración del esquema tributario argentino. Según un informe reciente, las modificaciones en los principales tributos nacionales representan un costo fiscal acumulado de 4,7% del PBI considerando los cuatro años del mandato (2023-2027).
El impacto neto de estas medidas, de acuerdo al análisis del economista Nadin Argañaraz, se consolidará progresivamente. Hacia finales de 2026, el saldo acumulado de los tres primeros años de gestión refleja un costo fiscal directo del 3% del PBI. Esta cifra es el resultado de la coexistencia de reformas que incrementaron la recaudación con otras que generaron una fuerte pérdida de ingresos para el Estado.
Para el año 2027, las proyecciones indican que el costo fiscal anual se ubicará en 1,77% del PBI, profundizando la cesión de recursos en 0,16 puntos porcentuales respecto de 2026. Esto responderá principalmente a la plena implementación del Fondo de Asistencia Laboral mediante la baja de contribuciones patronales y al costo fiscal remanente de Bienes Personales. De este modo, al término del período de cuatro años, el impacto tributario neto dejará en manos del sector privado una cifra equivalente al 4,7% del PBI nacional.

