La inflación tuvo una merma en agosto, del 2,1% al 1,7%, producto fundamentalmente de una merma en la categoría de precios estacionales. Sin embargo, para septiembre los primeros indicios adelantan una cifra similar, o incluso levemente superior.
Dentro de las divisiones con mayor peso en el Índice de Precios al Consumidor (IPC), el mayor aumento se verificó en Vivienda (+2,6%). Esto respondió fundamentalmente a los ajustes en las tarifas de gas y electricidad.
Las otras divisiones que arrojaron alzas por encima del promedio general fueron: Educación, Bienes y servicios varios, Salud, Comunicación, Bebidas alcohólicas y Restaurantes y hoteles. De todos modos, vale aclara que esta última tuvo una importante desaceleración respecto de julio, fundamentalmente por el fin de las vacaciones de invierno, un factor que también explicó una variación de precios nula en Recreación y cultura.
Por debajo del promedio subieron Alimentos, Transporte y Equipamiento del hogar. Asimismo, Prendas de vestir mostró una variación negativa del -0,6%, explicada por cuestiones estacionales ya que los ajustes por cambio de temporada se vieron en meses previos.

