El empresariado comenzó a sondear la posibilidad de concreción de una reforma previsional durante el 62° Coloquio de IDEA. La mirada del Gobierno, en palabras del propio presidente, Javier Milei, es que los empresarios argentinos están en un momento de "wait and see" y que, recién hacia 2028, pasarían a la formalidad a parte de los trabajadores no registrados, que hoy son el 45% del total. Esto pasaría, planteó el mandatario, una vez que haya certezas sobre la nueva administración definida en las urnas. Recién a partir de ese momento, se podría delinear la situación del sistema previsional y una posible modificación legislativa. Patricia Bullrich, por su parte, se apoderó de la escena del evento y ensayó una propuesta de reforma sustentada entre impuestos y ahorros laborales.
“Ahora tenés una economía que está teniendo grandes cambios estructurales y que producen reasignaciones de recursos, ya sea porque tenés el shock tecnológico, porque tenés el shock desregulatorio, el shock de baja de impuestos, el shock de baja de riesgo país. Entonces, el shock de la apertura. Todo ese conjunto de shocks, generan reasignación de recursos y lo que vos ves es que el otro contexto hubiera generado alto desempleo”, planteó Milei en el 62° Coloquio de IDEA, donde también eligió nuevamente al periodismo como su contrincante y a la oposición como los representantes de la “decadencia”.
En ese sentido, el mandatario planteó que el sector informal fue el que traccionó mejoras salariales (+60%, según datos de Milei en base al índice de salarios de INDEC). “Es el que está absorbiendo todos los cambios estructurales y están todos haciendo “wait and see” para ver, si pasan a la formalidad o no, en función de lo que pase el año que viene en términos electorales. Lo cual también es perfectamente entendible”, añadió.
Ahora bien, poco habló de la falta de productividad de las empresas como uno de los factores que obstaculiza la formalización de los trabajadores y del rol fiscalizador del Estado. Al ser consultado por el crecimiento, llamó al auditorio -con varios empresarios notoriamente cansados de que lleve sus discusiones personales a las exposiciones-, a tener “paciencia”, ya que el proceso no es instantáneo sino que demanda mucho tiempo. En su visión, “la Argentina en condiciones normales podría converger a ser una potencia como EEUU en 30, 35 y/o 40 años”.

