Los créditos UVA sumaron una nueva alternativa para quienes quieren hacer arreglos en su casa y no tienen los ahorros suficientes para afrontar una obra. El Banco Central (BCRA) flexibilizó las condiciones de acceso a los préstamos hipotecarios, una medida que permitirá a más familias conseguir financiamiento para mejorar su vivienda.
La novedad llega en un momento en el que los bancos vuelven a ofrecer distintas opciones para acceder a un préstamo. Eso sí, las nuevas reglas no garantizan una aprobación automática, por lo que conviene conocer bien los requisitos antes de empezar con los trámites.
Hasta ahora, uno de los principales obstáculos para acceder a estos préstamos era el requisito de que el inmueble fuera la primera vivienda del solicitante. Esto dejaba afuera a personas que ya tenían alguna propiedad a su nombre, incluso cuando necesitaban mejorar su situación habitacional.
El BCRA decidió modificar esa condición y reemplazarla por un criterio más amplio, que contempla la vivienda única o de uso permanente. De esta manera, quienes ya sean propietarios también tendrán la posibilidad de solicitar financiamiento en determinadas circunstancias.
Por ejemplo, alguien que tiene una casa alquilada y necesita mudarse a otra podría acceder al préstamo. Lo mismo ocurre con quienes figuran como dueños de un inmueble, pero no pueden utilizarlo porque otra persona tiene legalmente el derecho de vivir allí.
La flexibilización también contempla situaciones en las que una familia necesita una propiedad más grande. Sin embargo, esto no significa que los bancos vayan a financiar libremente la compra de segundas viviendas. El destino habitacional sigue siendo fundamental y cada entidad deberá evaluar si el solicitante cumple con los requisitos.
Para acompañar estos cambios, se realizó una segunda licitación de recursos provenientes del Fondo de Garantía de Sustentabilidad (FGS) de ANSES, por un total de $200.000 millones. Ese dinero estará destinado a impulsar nuevos créditos hipotecarios.

