Las negociaciones paritarias atraviesan un momento clave, en medio de los debates con relación a los salarios y el ingreso disponible, en un mes importante por el cobro del aguinaldo. Muchos acuerdos continúan ubicándose por debajo de la inflación, no sólo en referencia al IPC pasado sino también al observar el Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM) de los próximos meses, que proyecta una inflación del 2% en julio y de alrededor de 1,8% entre agosto y octubre.
En ese contexto, las paritarias de mayo reflejaron un escenario completamente heterogéneo entre sectores. En promedio, los principales acuerdos salariales se ubicaron en torno al 3,8%, aunque con fuertes diferencias entre actividades vinculadas a energía, petróleo, minería, sanidad y finanzas, que continúan liderando el ranking salarial, y sectores ligados al consumo masivo, comercio, construcción o empleo informal, donde los incrementos siguen más rezagados.
Petroleros de Vaca Muerta, farmacéuticos y bancarios aparecen entre los convenios con mejores ingresos del mercado laboral argentino, con salarios que superan ampliamente los $2 millones mensuales, dependiendo de la categoría.
Al mismo tiempo, el Gobierno mantiene una pauta salarial cercana al 2% mensual para facilitar homologaciones, mientras muchos gremios intentan negociar aumentos superiores o compensar la pérdida salarial mediante bonos y sumas no remunerativas. En paralelo, distintos informes privados advierten que la negociación colectiva comenzó a perder capacidad para sostener el salario real, especialmente en sectores afectados por el freno de la actividad económica y la caída del consumo.

