Tras más de diez días detenido en Estados Unidos, el periodista deportivo Quique Felman recuperó la libertad pagando una fianza de 130 mil dólares. Había sido aprehendido en el aeropuerto de Miami durante un viaje familiar, en el marco de una investigación por presunto lavado de activos.
La detención se produjo por la supuesta participación de Felman en un sistema que reclutaba a periodistas y exjugadores de fútbol para viajar a Las Vegas con estadía paga y un cachet que podía oscilar entre 5 mil y 20 mil dólares. La mecánica consistía en llevar a los invitados a un casino para que fueran vistos jugando, aunque bajo estrictas condiciones: no podían apostar con su propio dinero, debían usar fichas entregadas por los organizadores, tenían prohibido consumir alcohol durante las partidas y se les exigía abrir cuentas personales para habilitar el juego, lo que derivaba en créditos millonarios.
También informaron que los llevaban “al Resort World, un casino con poca antigüedad. Estamos hablando de un casino de dos, tres años, donde ya había antecedentes de lavado de dinero, con algunas maniobras extraordinarias”.
Felman habría quedado con una deuda millonaria en el casino, y en Nevada esas obligaciones se transforman en deudas con el fisco tras tres meses de no pagarlas.
El caso expone un entramado complejo que involucra a periodistas, exfutbolistas y representantes, y que ahora está bajo la lupa de la Justicia estadounidense. La liberación de Felman bajo fianza marca un nuevo capítulo en una investigación que promete seguir dando que hablar.


