A casi dos años del fallecimiento de Liam Payne, la disputa por su patrimonio dio un vuelco decisivo. Debido a que el ex-One Direction no otorgó testamento en vida, los tribunales británicos tomaron el control del caso y dictaminaron que el heredero universal de sus bienes será Bear Gray Payne, su hijo de 9 años. De esta manera, el pequeño, fruto de su relación con la cantante Cheryl Cole, recibirá una fortuna valuada en más de 21 millones de libras esterlinas (más de u$s 29 millones).
El fallo establece que el menor dispondrá de una parte de los fondos para cubrir sus necesidades y garantizar su bienestar actual. El resto del capital se mantendrá resguardado bajo un fideicomiso, al cual podrá acceder de forma integral una vez que alcance la mayoría de edad.

