Entre 40.000 y 80.000 personas, según la Delegación del Gobierno y el Partido Popular (PP) respectivamente, se movilizaron en Madrid para reclamar elecciones generales y denunciar lo que la oposición define como la corrupción que rodea al Gobierno de Pedro Sánchez.
Lo que comenzó como una protesta centrada en el escándalo que terminó con la prisión preventiva del exministro José Luis Ábalos y su asesor Koldo García derivó en una demostración de fuerza del Partido Popular.
El clima adverso -temperaturas por debajo de los 10 grados y amenaza de lluvia- no frenó la afluencia, que desbordó las calles cercanas hasta plaza de España y el Paseo Pintor Rosales. Para el PP, se trató de “una respuesta masiva” y “un acto ciudadano sin siglas”, aunque el escenario lucía claramente la identidad del partido bajo el lema “Elecciones ya”.


