En un contexto de creciente tensión con Venezuela, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció que la Marina estadounidense avanzará con la construcción de un nuevo acorazado denominado “clase Trump”, que será el eje central de su ambicioso plan para conformar una nueva “Flota Dorada”.
El mandatario estadounidense sostuvo que se trata de un proyecto iniciado durante su primer gobierno y prometió que las nuevas unidades serán las más rápidas, más grandes y más poderosas jamás construidas.
“Tendrá 100 veces más poder de fuego que la clase Iowa. Nunca ha habido algo como esto”, afirmó Trump durante su discurso, en el que destacó que los nuevos acorazados serán unidades “más rápidas y más poderosas” que cualquier antecedente de la flota estadounidense.
El anuncio se realizó en la residencia presidencial de Mar-a-Lago, luego de que la semana pasada la Marina resolviera avanzar con el encargo de una nueva clase de fragatas. Según se informó oficialmente, el primer buque llevará el nombre USS Defiant. Trump estuvo acompañado por el secretario de Defensa, Pete Hegseth, y el secretario de la Marina, John Phelan, y remarcó que “no hemos construido un acorazado desde 1994”.


