China lanzó la rutina de ejercicios militares más extensa de su historia en torno a Taiwán. El objetivo del despliegue consistió en demostrar la capacidad china para aislar la isla que reclama como propia, de cualquier apoyo extranjero. El aumento de destructores, fragatas, cazas, bombarderos y vehículos aéreos no tripulados en la periferia de Taiwán se debe, en parte, a compra de armamento por parte de Taipéi a EEUU, por u$s10.000 millones.
El Comando del Teatro Oriental del Ejército Popular de Liberación de China afirmó haber desplegado la "Misión Justicia 2025", una operación para desplegar tropas, buques de guerra, aviones de combate y artillería, alrededor de la isla de Taiwán, de gobierno democrático y autónomo. Las tropas de Pekín llevar a cabo fuego real y ataques simulados contra objetivos terrestres y marítimos, así como maniobras para bloquear los principales puertos de Taiwán.
Los ejercicios con fuego real se extenderán también durante el martes y abarcarán un número inédito de siete zonas delimitadas por la Administración de Seguridad Marítima de China. La magnitud del despliegue convierte a estas maniobras en las más amplias jamás realizadas por el país, tanto por la superficie cubierta como por la cercanía a Taiwán.
Desde el Comando del Teatro Oriental de China, informaron que las operaciones incluyen el uso coordinado de destructores, fragatas, cazas, bombarderos y vehículos aéreos no tripulados, junto con lanzamientos de cohetes de largo alcance. Las maniobras se desarrollan tanto en el mar como en el espacio aéreo del centro del estrecho de Taiwán, con foco en ataques simulados sobre objetivos terrestres móviles. Según las autoridades militares, el propósito central es evaluar la capacidad de las tropas para ejecutar golpes de precisión sobre puntos estratégicos.


