El gobierno de Cuba advirtió que en 24 horas podría quedarse sin combustible para aviones, en medio de una crisis energética que ya impacta el transporte, la generación eléctrica y el turismo. Las autoridades reconocieron que las reservas son mínimas y que el racionamiento se profundizará en las próximas horas.
La advertencia, realizada dentro de un plan de emergencia oficial, encendió alertas entre aerolíneas, operadores turísticos y gobiernos extranjeros con ciudadanos en la isla. Aunque el Ejecutivo aseguró que priorizará vuelos esenciales y el ingreso de alimentos, medicamentos e insumos críticos, admitió que la situación es crítica y que el margen de maniobra es cada vez más estrecho.
La escasez se produce en un contexto de fuerte presión de Estados Unidos, situación que tanto el gobierno cubano como Rusia califican como un “estrangulamiento” económico deliberado. La falta de suministros obligó a La Habana a aplicar severas restricciones en combustibles, electricidad y transporte, con efectos directos sobre la vida cotidiana y el turismo, una de las principales fuentes de divisas.


