Estados Unidos incrementa el envío de combustible al sector privado cubano mientras Rusia suministra energía como ayuda humanitaria, en un escenario de fuerte escasez en la isla y en medio de una estrategia internacional que combina presión política, excepciones económicas y asistencia externa.
Según documentos y datos de envíos a los que accedió Reuters, proveedores estadounidenses entregaron cerca de 30.000 barriles de combustible a empresas privadas en lo que va de 2026. La cifra, aunque limitada frente a la demanda total del país, refleja el avance de una política que busca debilitar al Estado cubano mientras fortalece a actores económicos independientes.
Desde enero, Estados Unidos aplica un bloqueo petrolero de facto para restringir el acceso del Gobierno cubano al combustible. Sin embargo, decidió habilitar excepciones para el sector privado. En ese marco, el secretario de Estado, Marco Rubio, explicó que la medida está “Diseñada íntegramente para situar al sector privado y a los cubanos particulares (no afiliados al Gobierno, ni al Ejército) en una posición privilegiada”.


