China cuestionó a la Unión Europea por el uso del Reglamento sobre Subvenciones Extranjeras contra empresas del gigante asiático y advirtió que podría adoptar represalias si el bloque mantiene esa política. El reclamo fue difundido por el Ministerio de Justicia chino, que acusó a Bruselas de aplicar medidas selectivas bajo el argumento de defender la competencia.
La reacción de Beijing se produjo a partir de una investigación contra Nuctech, una firma china dedicada a equipos de seguridad. Según el gobierno chino, el procedimiento europeo constituye una forma de “jurisdicción extraterritorial indebida”, ya que habría incluido pedidos de información amplia sobre documentación localizada en territorio chino.

