El presidente ruso, Vladimir Putin, arribó a Pekín para reunirse con su par chino, Xi Jinping, con el objetivo de ratificar la fortaleza de la alianza entre Moscú y Pekín pocos días después de la visita oficial de Donald Trump a China. El Kremlin confirmó que ambos mandatarios firmarán cerca de 40 acuerdos estratégicos y profundizarán la cooperación política, económica y militar.
La visita de Putin se confirmó horas después de que Trump terminara una extensa gira de Estado por China, la primera de un presidente estadounidense en casi diez años, enfocada en estabilizar las tensas relaciones entre Washington y Pekín.
En ese contexto, el Kremlin intenta dejar en claro que la relación con China permanece intacta. Según Moscú, Putin y Xi debatirán cómo “fortalecer aún más” su asociación estratégica e intercambiarán posiciones sobre los principales conflictos internacionales y regionales.

