En el momento más crítico de su campaña hacia la presidencia, Flávio Bolsonaro aterrizó en Washington junto a su hermano Eduardo. Los hijos del exmandatario se reunieron con Donald Trump, a casi tres semanas después que el mandatario estadounidense recibiera a Lula da Silva en la Casa Blanca.
Tras el encuentro, Flávio afirmó que impulsará una alianza regional contra el narcotráfico junto a gobiernos de derecha de la región, como los de Javier Milei y Nayib Bukele. Además, pidió a Trump que Estados Unidos declare como organizaciones terroristas a las bandas criminales brasileñas PCC y Comando Vermelho, una iniciativa rechazada por el gobierno de Luiz Inácio Lula da Silva por considerar que afecta la soberanía del país.
Bolsonaro permaneció más de una hora y media en el complejo presidencial y difundió una foto junto a Trump en el Despacho Oval. Según contó, el mandatario estadounidense le consultó primero por la situación judicial de su padre, condenado por intento de golpe de Estado tras las elecciones de 2022.
El senador también planteó que Brasil puede convertirse en una alternativa estratégica para Washington frente al dominio de China en el mercado de minerales críticos.

