Keiko Fujimori asumió la Presidencia de Perú, jurando "por los peruanos históricamente postergados" y por no extender "ni un día de más", a su mandato hasta 2031. La dirigente de Fuerza Popular se convirtió en la primera mujer elegida para gobernar en el país, e iniciara el desafío de recuperar la estabilidad institucional, enfrentar la inseguridad y reactivar la economía.
En el hemiciclo, Fujimori brindó su primer discurso presidencial y aseguró que recibe un Estado "en abandono" pese a que su bancada promovió inestabilidad. A la hora de la jura, la presidenta prometió "defender esta tierra, la soberanía nacional, la libertad, la democracia y la independencia de los poderes del Estado". También juró "por la integridad física y moral de todos los peruanos, en especial de quienes han sido históricamente postergados y juro que, respetando la libertad de culto, reconoceré la importancia de la iglesia católica en la formación cultural y moral del Perú y que trabajaré incansablemente por un país seguro, próspero y unido”, aseguró.

