El Centro John F. Kennedy para las Artes Escénicas, uno de los principales espacios culturales de Estados Unidos, cerró su edificio principal por decisión de la junta directiva controlada por Donald Trump, luego de que la Justicia volviera a impedir que el nombre del mandatario fuera colocado en su fachada.
Durante la jornada se instalaron vallas alrededor del complejo, ubicado a orillas del río Potomac, mientras el personal de seguridad bloqueó el ingreso del público. La junta había aprobado la clausura casi por unanimidad un día antes, con el argumento de que existen problemas estructurales que obligan a realizar reparaciones de manera inmediata.
Sin embargo, el cierre profundizó la polémica debido a que se produjo pocas horas después de que el juez federal Christopher Cooper rechazara un nuevo intento de incorporar el nombre de Trump al edificio. El presidente advirtió que las obras no comenzarán mientras la Justicia mantenga esa prohibición.

