El calentamiento de los océanos polares avanza a un ritmo acelerado y amenaza tanto a las infraestructuras costeras como a las especies que necesitan del hielo marino para sobrevivir, según un nuevo informe que reveló que la temperatura superficial del Ártico aumentó 4,2 °C entre 1982 y 2024.
Los datos forman parte del 10º informe anual sobre los océanos del servicio europeo Copernicus Marine, que analiza las transformaciones registradas en distintas regiones del planeta. El documento también advierte sobre las olas de calor en el Mediterráneo y el mar Negro, la acidificación de las aguas y el blanqueamiento de los corales.
“El mensaje es muy claro. El océano está cambiando rápidamente”, afirmó Pierre Bahurel, director general de Mercator Ocean International, durante la presentación de los resultados.

