La Veloz no brindará servicios en varias localidades

La Veloz no brindará servicios en varias localidades

La Autoridad Metropolitana de Transporte (AMT) resolvió revocar el permiso excepcional y precario que tenía La Veloz del Norte para prestar el servicio de transporte interurbano y urbano entre la ciudad de Salta y las localidades de General Güemes, Campo Santo y El Bordo.
La medida se apoyó en un informe económico negativo que concluyó que el esquema era inviable y deficitario desde su implementación. La decisión quedó formalizada mediante la Resolución AMT N° 542, firmada en diciembre de 2025 y publicada en el Boletín Oficial provincial un mes después. El documento recoge el análisis de la Gerencia Económica del organismo regulador, que advirtió un déficit operativo persistente, ingresos insuficientes y una caída sostenida de pasajeros.
Según el estudio oficial, los recursos generados por las líneas A y B del servicio urbano de General Güemes, explotadas por La Veloz del Norte, no cubrían los costos operativos. Los estados contables mostraron números en rojo mes tras mes, con una tendencia decreciente en la cantidad de usuarios transportados. Un factor clave fue la composición de la demanda: el 78% de los pasajeros correspondía a beneficiarios del Boleto Gratuito, principalmente estudiantes y jubilados, lo que reduce de manera significativa la recaudación directa del sistema.
Subsidios que no revirtieron el desequilibrio
Para sostener la prestación, el Gobierno de Salta otorgó un subsidio específico por más de $4,4 millones durante cuatro meses (entre septiembre y diciembre de 2025). Sin embargo, la asistencia no alcanzó para equilibrar las cuentas ni modificar la tendencia deficitaria. La AMT también alertó que la situación podía agravarse en verano, debido al receso escolar: el boleto gratuito estudiantil explicaba aproximadamente el 65% de los ingresos declarados por la empresa, por lo que la merma estacional impactaría de lleno en la recaudación.
La decisión abre ahora el interrogante sobre cómo se garantizará la conectividad entre Salta y el corredor Güemes –Campo Santo–El Bordo, una zona con alta dependencia del transporte público y fuerte peso del boleto social. Mientras tanto, el caso vuelve a poner en el centro del debate la sustentabilidad económica del sistema, el impacto de los subsidios y la necesidad de esquemas que equilibren inclusión y viabilidad.