La venta de carne de burro en la Argentina se instaló en el debate público luego de una prueba piloto realizada en la provincia de Chubut, donde el producto fue ofrecido de manera experimental bajo supervisión sanitaria.
El productor cárnico Dardo Romano señaló que, si bien el consumo de carne equina —tanto de burro como de caballo— se consume en algunas provincias del país como Córdoba y Buenos Aires donde existen frigoríficos dedicados a la faena, el productor consideró poco probable que este tipo de consumo se instale en Salta.
“Me parece poco lógico, no se vende burro en Salta. Si la gente no tiene para comerse un kilo de lomo, puede comer pollo que sale $4.000, o costeleta de cerdo que sale $6.000, o bife de hígado que sale $5.000, hay un montón de opciones económicas que la gente ya las está usando”, expresó.
Respecto a la posibilidad de producir carne de burro en la provincia, fue categórico: “Para consumo local no lo veo. Además, en Salta no hay infraestructura para la faena de burros”, señaló. En ese sentido, recordó que en años anteriores se autorizaron controles poblacionales de estos animales en Cachi, pero que los ejemplares debían ser trasladados a otras provincias para su procesamiento.
Romano también mencionó que, ante la falta de carne, actualmente se está recurriendo a la importación desde Brasil, cuyos precios resultan entre un 20% y un 25% más bajos que los del mercado local.
“Hay que agrandar el abanico, pero no con el burro. En Salta se debería comer mucho más cordero o cabrito, que son producciones locales. Después de mucho esperar en Chicoana tenemos un lugar para faenar ganador menor. Se está empezando a ver una producción de cordero y que ahí me parece mucho más interesante, mucho más cercana a la idiosincrasia del salteño”, cerró.

