El Directorio de la Autoridad Metropolitana de Transporte (AMT) ordenó, mediante la orden regulatoria 1/26 a las empresas prestadoras del transporte automotor público de pasajeros urbano e interurbano de la Región Metropolitana, a que en el plazo máximo de 20 (veinte) días adoptar nuevas medidas de prevención consistente en exámenes de alcoholemia a los choferes antes de iniciar el turno y durante el tiempo que se extienda el mismo.
La nueva orden regulatoria tiene como principal objetivo reducir la siniestralidad en la vía pública que pueda afectar la seguridad de pasajeros y terceros en la circulación de los servicios de transporte masivo, situación que aconseja adoptar medidas de acción positiva y de prevención en orden al establecimiento de un procedimiento de control sistemático y regular de alcoholemia positiva a los choferes que se desempeñen en dichos servicios.
Además, dicha medida permitirá no solo reducir los riesgos de accidentes en la vía publica sino también generar incentivos sobre las empresas operadoras y los conductores para que se reduzcan tales episodios.


