La Comisión Provincial de Emergencia y/o Desastre Agropecuario analizó los daños en viñedos y cultivos frutihortícolas, estimando pérdidas promedio del 80% en más de 1.300 hectáreas. La medida abarca a los departamentos de Cafayate, San Carlos, Molinos y Cachi, y se extendería hasta marzo de 2028 y resolvió recomendar al Poder Ejecutivo de Salta la declaración oficial de emergencia para los productores vitivinícolas y frutihortícolas de los Valles Calchaquíes, quienes sufrieron devastadoras pérdidas por las recientes heladas tardías.
Durante un encuentro clave encabezado por el secretario de Desarrollo Agropecuario, Diego Dorigato, junto a intendentes, productores afectados y representantes de organismos técnicos como el INTA y el SENASA, se evaluaron los primeros relevamientos en el territorio. El diagnóstico técnico inicial se concentró en los departamentos de Cafayate y San Carlos, donde se lograron identificar 1.323 hectáreas severamente afectadas, con un daño promedio estimado del 80% sobre la superficie evaluada.
Cabe recordar que este fenómeno meteorológico extremo, registrado a mediados de septiembre con temperaturas que llegaron a los 6 grados bajo cero en sectores de Cafayate, asestó un durísimo golpe a las fincas locales. A partir de los registros presentados por los trabajadores damnificados ante la Comisión, se decidió ampliar la zona de contingencia, incorporando también a los productores de los departamentos de Molinos y Cachi.
De ser aprobada la medida por el Gobierno Provincial, la declaración de Emergencia y/o Desastre Agropecuario, según corresponda a cada caso, comprenderá el período que abarca desde el 12 de septiembre de 2026 hasta el 31 de marzo de 2028. El acta ya fue elevada para dar continuidad al procedimiento administrativo correspondiente.
Finalmente, desde el Ministerio de Producción y Minería destacaron que se continuará articulando asistencia para acompañar a la cadena productiva. La cartera recordó que, durante este 2026, la Provincia ya había desembolsado 158 millones de pesos en financiamiento específico para tareas de cosecha, acarreo y elaboración. El seguimiento de los cultivos en las próximas semanas permitirá precisar la merma productiva definitiva.

