Mauricio Macri desconfía de Javier Milei. El Presidente retomó el contacto con el jefe del PRO a menos de un mes de las elecciones legislativas del 26 de octubre y luego de la paliza sufrida ante el peronismo de Axel Kicillof en la provincia de Buenos Aires en medio de versiones de un reclamo de Washington para que el Gobierno nacional refuerce la gobernabilidad de su gestión.
El Presidente designó a Guillermo Francos como mediador e interlocutor ante Macri para intentar agendar una reunión. Al jefe de Gabinete lo pusieron a empanar milanesas luego de su encuentro con el jefe del PRO en un evento de la embajada de Arabia Saudita en el Four Seasons la semana pasada. El objetivo es que Milei y Macri, mano a mano, discutan una terna de nombres para los ministerios de Seguridad, Defensa y Justicia.
Pero las gestiones de Francos tienen un obstáculo delicado. El veto cruzado de Karina Milei y Santiago Caputo, principales vértices del triangulo de hierro de la La Libertad Avanza, a ese esquema de casi cogobierno con el partido de Macri. "Si se hace el cambio de Gabinete, se tiene que hacer antes de las elecciones. Después de octubre ya no tiene sentido", explica ante la consulta de la prensa un colaborador del jefe de Gabinete.


