Se conoció la decisión de Gerardo Werthein de renunciar a su cargo en la Cancillería. Sin embargo, en el Gobierno esperaban confirmar cambios en el Gabinete después de las elecciones del domingo, lo que generó enojo en algunos sectores de la Casa Rosada.
La noticia comenzó a trascender luego de la presentación de la renuncia de Werthein a través del sistema administrativo del Estado. Si bien el documento se envió con la fecha del próximo lunes -cuando la decisión se hará efectiva-, el oficialismo no pudo contener su reserva.
Algunos funcionarios del Gobierno se enteraron de la renuncia del empresario por los trascendidos de los medios de comunicación. “Él está confirmando su renuncia a los periodistas en off”, deslizaron.
Entre las razones que encontraba la Casa Rosada para evitar que se diera a conocer la dimisión de Werthein, aparece la intención de mantener la estabilidad de la gestión hasta después de las elecciones. Luego del resultado de las elecciones, hasta el propio Milei había confirmado que haría cambios en su Gabinete.
Desde la semana pasada que en Balcarce 50 aseguraron que el canciller “no estaba cómodo en su cargo”. Si bien siempre mantuvo una buena relación con el Presidente y con su hermana Karina, no habría tenido el mismo vínculo con el asesor presidencial, Santiago Caputo.


