Con los objetivos cumplidos a medias, culminan las sesiones extraordinarias convocadas por el presidente Javier Milei. Del extenso temario incluido en el decreto presidencial, apenas obtuvieron luz verde dos iniciativas. Para colmo, una de ellas, el Presupuesto 2026, perdió un capítulo en el camino. De todas formas, La Libertad Avanza promete un segundo round en febrero.
Luego de la sanción del Presupuesto 2026, que se concretó el último viernes por la noche, este martes culmina el período habilitado por el Presidente para que el Congreso pueda sesionar. Este había sido convocado entre el 10 y 30 de diciembre para avanzar con la “agenda reformista” de La Libertad Avanza. Entre los proyectos incluidos, además del Presupuesto 2026, se añadió: Inocencia Fiscal, la reforma a la Ley de Glaciares y al Código Penal; junto con la Reforma Laboral y la ley de Compromiso nacional para la estabilidad fiscal y monetaria.
El resultado fue bastante magro. De esas leyes, apenas se sancionaron dos. De todas maneras, después de un año en el que el oficialismo no logró sancionar ninguna ley propia, sino que se la pasó reaccionando a la agenda opositora en ambas Cámaras, diciembre fue más productivo para los libertarios que todo el período de sesiones ordinarias.
Una de las dos leyes sancionadas fue el Presupuesto 2026: el primero en la era Milei. Aunque, en el camino, perdió el capítulo 11 debido a la desinteligencia de Martín Menem en Diputados: impuló la votación por capítulos, en lugar de artículos. Esto fue luego de que la oposición rechazara de plano el famoso artículo 75, que derogaba la ley de Emergencia en Discapacidad y la de Financiamiento Universitario.
Pese a los trascendidos de que el jefe de Estado vetaría “la ley de leyes” porque sin ese capítulo “no servía”, los libertarios recularon y avanzaron con su sanción en el Senado. Y hasta la decoraron con su discurso épico.


