Las internas en el peronismo se trasladan al Senado. Tres legisladores decidieron dar el portazo del bloque Popular que conduce José Mayans. Se trata de senadores que se referencian en gobernadores “afines” a la Casa Rosada, que facilitaron la aprobación de la reforma laboral en Diputados y que cuestionan la conducción de la presidenta del partido, Cristina Kirchner. Desde el retorno de la democracia, el PJ nunca había estado tan debilitado en la Cámara alta, donde el oficialismo le pisa los talones.
Luego de días de rumores, finalmente, tres senadores de Popular decidieron escindirse por completo de la bancada y conformar un nuevo bloque llamado Convicción Federal. Se trata de la jujeña Carolina Moisés, cercana al gobernador de Salta, Gustavo Sáenz y que encabezará el espacio; el catamarqueño Guillermo Andrada, que responde a su gobernador, Raúl Jalil; y la tucumana Sandra Mendoza, quien se referencia en el mandatario Osvaldo Jaldo.
En un comunicado difundido expresaron que "Ignorar a las provincias es negar la base fundacional de nuestro movimiento nacional justicialista" y cuestionaron el accionar del peronismo en el debate parlamentario por la reforma laboral: "no ocupar los lugares en las comisiones es dejar el campo orégano (como decía Perón) para que galopen los gorilas. Eso es una mala praxis parlamentaria, que políticamente deja al peronismo sin acción".
Son tres senadores cuyos jefes políticos se mostraron dispuestos a negociar con el gobierno de Javier Milei desde que desembarcó en la Casa Rosada; acompañaron al Gobierno en más de una ley y hasta cuestionaron públicamente el liderazgo de Cristina Kirchner, por intervenir el PJ en sus respectivos distritos.


