Con la puesta en marcha del período de sesiones ordinarias, el peronismo y La Libertad Avanza acercan posiciones para normalizar el funcionamiento del Senado. Luego de que en extraordinarias el PJ decidiera no integrar las comisiones por considerar que les daban menos sillas que las que les corresponderían, la presidenta del bloque oficialista, Patricia Bullrich, se comprometió a respetar la proporcionalidad en la composición de esos cuerpos de trabajo. Reina la desconfianza en la Cámara que conduce Victoria Villarruel, donde el principal bloque de la oposición alerta que el oficialismo no estaría cumpliendo con lo acordado.
El PJ está en su piso histórico de bancas en el Senado desde el retorno de la democracia y La Libertad Avanza –en tándem con sus aliados– le hace sentir el rigor de los números. “Cuando ellos eran mayoría, hacían lo que querían: se autoconvocaban y todo. Ahora, lo hacemos nosotros”, dijo una importante fuente libertaria el día que la Cámara alta eligió a sus autoridades y Popular, interbloque que conduce José Mayans, se quedó sin una silla en la cúpula del cuerpo que conduce Victoria Villarruel.
Esa declaración se produjo previo al discurso de Javier Milei ante la Asamblea Legislativa. Fue en el marco de la sesión preparatoria en la que, como vicepresidenta del cuerpo quedó Carolina Moisés, la peronista que días antes, junto con Sandra Mendoza (Tucumán) y Guillermo Andrada (Catamarca), habían dado el portazo en Popular.
¿Cómo es que esa silla quedó para un bloque que tiene apenas tres senadores y no para el de Mayans, que reúne 25? Matemática pura: Patricia Bullrich logró alinear al resto de los senadores (entre ellos al PRO y la UCR) para que acompañaran su propuesta, juntó los votos y Moisés se alzó con esa silla.


