El Gobierno busca acelerar la venta de terrenos de las Fuerzas Armadas como parte de la nueva etapa de la reforma del Estado. En el Ejecutivo aseguran que el relevamiento patrimonial detectó una gran cantidad de predios -en especial del Ejército- que incluyen campos de grandes extensiones y otros inmuebles.
La medida forma parte de la agenda interna vinculada al recorte del tamaño del Estado y a la revisión de activos públicos. En Nación sostienen que varios de esos terrenos están hoy alquilados a privados para actividades productivas y que los ingresos quedan en manos de las propias fuerzas.
“Están llenos de campos y de terrenos que tienen un valor alto. Queremos que se vendan”, agregan. El marco normativo que habilita estos procesos es el decreto 950/2024, publicado el 25 de octubre de 2024, que autorizó a la Agencia de Administración de Bienes del Estado (AABE) a avanzar con la enajenación de inmuebles nacionales declarados “innecesarios para la gestión estatal”.
La norma incluyó un listado de 309 propiedades en todo el país susceptibles de ser vendidas o transferidas tras los estudios técnicos correspondientes. En el oficialismo aclaran que ese decreto no forma parte de una decisión reciente, pero remarcan que funciona como la base administrativa sobre la que ahora buscan acelerar expedientes vinculados a inmuebles militares y otros activos del Estado.


