Mientras evita confirmar si competirá en 2027, el pastor evangelista Dante Gebel empieza a ordenar un espacio político que ya actúa como si su candidatura fuera un hecho. El armado sumó un nuevo capítulo con un acto en Lanús, donde confluyeron dirigentes sindicales, políticos y referentes sociales, aunque el propio Gebel no participó ni envió un mensaje.
La ausencia no frenó la estrategia. Por el contrario, expuso que el esquema que impulsa su entorno es el de avanzar en la construcción territorial y en la instalación pública de su figura mientras él mantiene el hermetismo. En paralelo, el espacio Consolidación Argentina continúa organizando encuentros, mesas promotoras y actividades en distintas regiones del país.
Aunque la candidatura todavía no existe, el dispositivo político ya está en marcha. La definición final, aseguran, dependerá del propio Gebel, que por ahora se limita a no descartar su participación.
El acto en el microestadio de Lanús funcionó como una muestra de fuerza del espacio. Con miles de asistentes y una lista amplia de oradores, la consigna fue construir volumen político para convencer a Gebel de que dé el paso. El operativo clamor funcionó para Cristina Kirchner; puede funcionar para el evangélico, dicen.
El pastor no estuvo presente porque se encuentra de gira internacional con su espectáculo “PresiDante”, un formato que mezcla relatos personales y reflexiones, y que funciona también como una herramienta de posicionamiento. Aun así, autorizó el uso de su imagen, en una señal de aval.
Durante el encuentro, los discursos evitaron definiciones partidarias y se concentraron en la necesidad de un liderazgo “no confrontativo”. Juan Pablo Brey, líder del gremio de Aeronavegantes y uno de los principales organizadores, planteó que el espacio tiene “la misión de convencer a Dante”, con referencia a la falta de definición del pastor.


