Con acompañamiento de un sector del peronismo, la comisión de Acuerdos dejó listo para llevar al recinto de la Cámara alta el pliego de Lucila Crexell como embajadora en Canadá. Se trata de la exsenadora que, en el marco de la Ley Bases, fue acusada por el kirchnerismo de haber canjeado su acompañamiento por la embajada ante la Unesco. "Me daría vergüenza asumir ese cargo", dijeron desde el kirchnerismo. "He actuado conforme a mis principios y no he incurrido en ninguna actitud contraria a la honorabilidad", retrucó la neuquina y fundamentó su acompañamiento a la iniciativa.
Poco se habló de política exterior y de idoneidad. El debate por el pliego de la exsenadora Lucila Crexell, que ingresó formalmente en la sesión de la semana pasada, quedó atravesado por su acompañamiento a la Ley Bases y la supuesta "devolución de favores" por parte de la Casa Rosada. La exsenadora había quedado en el ojo de la tormenta cuando trascendió un documento interno de la Cancillería dirigido a la Dirección de Asuntos Jurídicos de la Cámara alta que solicitaba antecedentes jurídicos de Crexell como paso previo a su posible designación en UNESCO. Por el revuelo que despertó el asunto, aquel trámite fue desactivado.
"Lo que está sucediendo hoy es un escándalo", dijo el senador de Popular, Carlos Linares. Y recordó que en el marco de la votación de la Ley Bases, se conoció su pliego para ser embajadora ante la Unesco, lo que consideró un "pago por un voto". Dicho esto, el chubutense recordó que la votación quedó empatada, 36 a 36, por lo que su voto fue decisivo. "Tarda pero paga", dijo Linares al referirse al Gobierno de Javier Milei.
En aquel momento, cuando se conoció la nominación por parte del Ejecutivo se generó tal revuelo (que incluso derivó en la justicia), la por entonces senadora optó por avanzar con el trámite. "Es un escándalo", dijo Linares en varias oportunidades, y remató: "Me daría vergüenza asumir ese cargo".
Crexell recogió el guante e insistió con que "fue un acuerdo previo" el de su candidatura ante la Unesco. Un acuerdo en el que habría estado involucrado el gobernador de su provincia, Rolando Quiroga, con el Ejecutivo. Más adelante, Crexell le retrucó a Linares que las denuncias judiciales fueron "archivadas". "Para mi, es un tema cerrado", continuó la exsenadora.
Asimismo, Crexell defendió su acompañamiento a la Ley Bases. "Hoy mi provincia celebra la aprobación del RIGI", agregó. "No voy a permitir que me agravie, y la mejor respuesta que le puedo dar es una sentencia del juzgado del doctor Rafecas", remató.


