La causa Cuadernos sumó un nuevo capítulo en el marco del juicio que investiga una presunta red de sobornos durante el kirchnerismo. Guillermo Escolar, geólogo y extitular de una empresa dedicada a señalización y demarcación de rutas, afirmó haber falseado su testimonio como un mecanismo para evitar la cárcel ante las presiones en el juzgado de Claudio Bonadío. "Fue totalmente bajo coacción", denunció. Al igual que Daniel Pitón y el empresario Mario Rovella, también declaró que dejó asentado ante un escribano que se vio obligado a mentir.
El exdirectivo de la firma Cleanosol Argentina S.A. negó ante los jueces Enrique Méndez Signori, Germán Castelli y Fernando Canero tener conocimiento de la existencia de un entramado de corrupción y argumentó que su declaración previa fue "un invento" para evitar la prisión. "Habíamos dicho lo que querían escuchar para no quedar detenidos", dijo y aseguró que lo que vivieron aquellos días en sede judicial "fue bastante grave".
Junto a su abogado, Escolar hizo una reconstrucción de los hechos, habló de la relación del dueño de la compañía, Oscar Sansiseña, con el financista Ernesto Clarens, y de las presiones que recibieron otros imputados para confesar hechos inexistentes. En ese sentido, citó el caso de Hugo Dragonetti y Norberto Ardisone, quienes, según dijo, sufrieron coacciones para declarar en sintonía con las versiones que pretendía imponer el juzgado.
"Primero metieron preso a Dragonetti, tras romperle toda la casa. El miércoles 27 de febrero, amplía su declaración y dice todo lo que el juez quería escuchar y se va a su casa. Mágicamente dejó de ser un delincuente peligroso", dijo y luego recordó: "El lunes 25 declara Dalla Tea, niega los pagos y queda detenido. El 26 declara Ardisone, niega los pagos y queda detenido".
En el marco de su indagatoria, Escolar contó uno de los mecanismos utilizados por el juzgado para coaccionar a los declarantes. "Un día, estaba mi abogado defensor con otro abogado. Era el día que Dragonetti declaró de nuevo en esta causa. Pasaron dos horas y no empezaba la declaración. De repente se abre la puerta y aparece Dragonetti con esposas, casco, etc., y lo sientan ahí, al lado de todos los que iban a declarar", dijo y aseguró que fue un mensaje que "todos entendieron" porque "empezaron a declarar".

