El juez federal Ariel Lijo desestimó la causa impulsada por Casa Militar contra Luciana Geuna e Ignacio Salerno, periodistas del canal TN, por presunto espionaje a raíz de una grabación realizada en Casa Rosada y difundida en el programa "¿Y mañana qué?". Por la denuncia, el Gobierno le quitó las acreditaciones a la prensa y cerró durante 10 días la Sala de Periodistas, en un hecho inédito para la democracia.
El fallo publicado coincide con el dictamen firmado por el fiscal Gerardo Pollicita al señalar que “no se verifica en las grabaciones realizadas información alguna que permita siquiera presumir algún riesgo concreto o real a la seguridad de la Nación o de los funcionarios del Poder Ejecutivo que allí se desempeñan”.
Para Lijo las grabaciones "no generaron condiciones aptas para revelar secretos concernientes a la seguridad nacional o del normal funcionamiento de la Casa de Gobierno y/o a la actividad de sus funcionarios", como planteó el Gobierno, ni tampoco "la existencia de información clasificada que haya sido efectivamente descubierta y publicada sin autorización".
Por ese motivo, el juez dijo que "no se advierte la concurrencia de los elementos típicos exigidos por las normas invocadas" y aseguró que “los hechos investigados se encuentran fuera de la órbita del derecho penal”.

