La investigación por presunto enriquecimiento ilícito que involucra al jefe de Gabinete, Manuel Adorni, sumó una nueva medida de prueba considerada clave por los investigadores: la extracción del contenido del teléfono celular de Matías Tabar, el contratista que declaró haber realizado refacciones en una vivienda del funcionario y que aseguró haber percibido unos 245.000 dólares por esos trabajos.
Fuentes judiciales señalaron que la extensa información obtenida del dispositivo ya se encuentra bajo análisis, tras la exitosa extracción.
El objetivo es reconstruir las comunicaciones mantenidas entre Tabar y Adorni, así como revisar documentación relacionada con las obras realizadas en el country Indio Cuá, en Exaltación de la Cruz.
La pericia había sido ordenada luego de que el contratista entregara voluntariamente su teléfono y brindara acceso al contenido almacenado.

