La distribución de comisiones en Diputados es un proceso clave. Es por eso que el oficialismo concentró los principales espacio y sólo cedió los que consideraba de menor incidencia política. Con la presidencia de la Comisión de Mujeres en mano del peronismo, la oposición conjugó una mayoría para dictaminar una declaración de emergencia nacional en violencia de género.
El proyecto establece un plan nacional de "acción para la prevención, asistencia y erradicación de la violencia contra las mujeres" y su dictamen ahora debe ser votado en una sesión, un objetivo de mayor complejidad. Además de Unión por la Patria y el Frente de Izquierda, los apoyos llegaron desde habituales opositores al Gobierno (Provincias Unidas y Coalición Cívica), con la sorpresiva firma de la misionera Yamila Ruiz (Innovación Federal) que destrabó la mayoría.
El debate quedó demarcado por la tensión, dado que las opositoras criticaban el desfinanciamiento de programas de asistencia y la falta de cumplimiento de leyes de formación en perspectiva de género, mientras que las diputadas libertarias les achacaban a sus antagonistas haber votado en contra de proyectos punitivos (como la ampliación del Registro Nacional de Datos Genéticos). Las oficialistas remarcaron una serie de inconsistencias de la emergencia, que no establece autoridad de aplicación y no cuenta con precisiones de la asistencia económica.

