En la lista de prioridades del oficialismo continúa pendiente el tratamiento del Súper RIGI, un programa de beneficios a emprendimientos multimillonarios que aún no se pudo destrabar en el Senado, por pedidos de modificaciones de los bloques allegados que exigen que la industria nacional pueda ser contemplada en alguna etapa del proceso. En paralelo, y con apoyo multisectorial, un proyecto aliado avanzó para captar inversiones de compañías que no podían ingresar a los otros regímenes. Este miércoles, también consiguieron dictamen la reforma de la Carta Orgánica del BCRA y la propuesta de Inocencia Fiscal II.
Bajo el nombre Régimen de Incentivo para las Inversiones Relevantes (RIIR), se dictaminó la propuesta que busca captar inversiones superiores a los u$s12 millones a partir de la amortización acelerada en el Impuesto a las Ganancias y de la devolución anticipada de créditos fiscales de IVA generados por la actividad. A su vez, establece que los emprendimientos deben estar destinados a la fabricación o importación de "bienes muebles nuevos" -excepto automóviles-, o la realización de obras afectadas directamente al desarrollo de actividades productivas en territorio nacional.

