Vladimir Putin, presidente de Rusia, llegará este martes por la noche a China, tras los encuentros de su homólogo estadounidense, Donald Trump con Xi Jinping, durante la semana pasada. La cita entre los líderes euroasiáticos se dará en un contexto de incertidumbre global, en el que la seguridad del mundo parece resquebrajarse.
En la previa al encuentro, Putin destacó que ante esta crisis que atraviesa el globo, Pekín y Moscú se están convirtiendo en dos artífices clave para la estabilidad internacional.
"Después de todo, casi han desaparecido los tratados que regulan la esfera de la seguridad, el desarme y el control de las armas nucleares. Y la cooperación entre Estados como China y Rusia es, sin duda, un factor de contención y estabilidad", declaró el líder ruso.
Tanto la cumbre Trump-Xi como la próxima entre Putin y el presidente chino, representan las intenciones del Gigante asiático de posicionarse en un rol de mediador global. Además, también se da en el 25º aniversario de la firma del Tratado de Buena Vecindad, Amistad y Cooperación, fundamental para las relaciones entre Moscú y Pekín.
Luego de los encuentros entre los líderes de Pekín y Washington, es el turno de la comitiva rusa de visitar la capital del Gigante Asiático. Putin tendrá dos días intensos en los que mantendrá más de un encuentro con su homónimo chino.

