Las comunicaciones previas al choque de trenes en Toledo pusieron bajo la lupa la autorización que recibió el AVE de Renfe para reanudar su recorrido, después de una falla en el sistema de seguridad. Los audios, difundidos por Cadena SER, registran la orden de continuar “con marcha normal” cuando una formación de Iryo permanecía detenida más adelante.
El accidente ocurrió dejó al menos 68 muertos y más de 100 heridos. El ministro de Transportes español, Óscar Puente, calificó de “errónea” la decisión del centro de control de Atocha y sostuvo que se permitió retomar la circulación en circunstancias “inexplicables”.
Una de las conversaciones centrales quedó registrada a las 8:36, cuando el operador indicó al personal de conducción del AVE que desconectara y volviera a conectar el sistema LZB. Después autorizó la marcha.
“¿Con marcha normal?”, fue la consulta desde la cabina. “Sí”, respondió el controlador.
Los intercambios habían comenzado a las 8:31, cuando desde el AVE, identificado como el tren 2080, se informó una falla y se confirmó que la formación estaba detenida. En un primer momento, el centro de control pidió esperar mientras evaluaba cómo proceder.
Cinco minutos después llegó la instrucción de reiniciar el sistema y continuar. Según la reconstrucción difundida por la SER, el protocolo exigía circular “a la vista”, con una velocidad máxima de 40 kilómetros por hora, en lugar de recuperar la marcha normal.
La información publicada también señala que debía comprobarse que el tren precedente se hubiera alejado más de 30 kilómetros. Sin embargo, el Iryo estaba detenido unos 25 kilómetros por delante del AVE y la autorización se emitió sin esa verificación.
El Gobierno español vinculó esa instrucción con el origen del accidente, aunque las responsabilidades y la secuencia completa permanecen bajo investigación.

