Cientos de personas se movilizaron frente a la sede del Ministerio de Transportes en Madrid para exigir responsabilidades y la renuncia del ministro español Óscar Puente por el accidente ferroviario que dejó al menos 68 muertos en Toledo. La protesta terminó con graves disturbios y enfrentamientos entre la Policía y los manifestantes, que elevaron la tensión frente a la sede.
Los incidentes comenzaron cuando un grupo de personas se agolpó contra el cordón policial. En respuesta, los efectivos antidisturbios cargaron contra los manifestantes y utilizaron gas lacrimógeno para dispersar a la multitud. Durante los enfrentamientos, se arrojaron bengalas y otros objetos, hasta que la Policía finalmente disolvió la protesta.
La concentración se desarrolló en el paseo de la Castellana y reunió a grupos convocados por organizaciones de ultraderecha. Durante la movilización, los asistentes corearon consignas contra el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, el PSOE y el ministro de Transportes, Óscar Puente, a quien responsabilizaron por la gestión de las infraestructuras ferroviarias.

