El decreto firmado por el presidente Javier Milei que introdujo múltiples cambios a la ley de Inteligencia y a la Secretaría de Inteligencia del Estado (SIDE) recibió un amplio rechazo de parte de organizaciones de Derechos Humanos. Aseguran que la reforma "pone en riesgo garantías constitucionales básicas" al afectar la libertad y privacidad de los ciudadanos, flexibilizar los límites legales a la inteligencia interior y habilitar el espionaje político. Piden al Congreso que lo rechace.
El 31 de diciembre, en vísperas de Año Nuevo, el Poder Ejecutivo publicó en el Boletín Oficial el Decreto de Necesidad y Urgencia 941/2025 que empuja cambios estructurales en la organización, funciones y conducción del sistema. En los considerandos, indican que la reforma apunta a eliminar superposiciones normativas, ordenar competencias, fortalecer los controles internos y mejorar la articulación entre organismos, en un contexto marcado por nuevas amenazas tecnológicas, criminales y geopolíticas.
Uno de los cambios más relevantes - que generó fuertes críticas por parte de la oposición - es el que dispone que los agentes de inteligencia estén habilitados para realizar detenciones. El decreto también establecerá una Comunidad Informativa que buscará nutrir a la SIDE con datos relevantes producidos por organismos estatales que no forman parte del sistema de inteligencia en sentido estricto.


